
Me encantó desde el primer momento el tema principal de la historia, las peripecias e infortunios de una familia normal, y sobre todo que me tocara contar la historia de una relación sexoafectiva disidente que rompe con los parámetros convencionales, una relación de 3, una triada o triareja y descubrir cómo opera esta forma de relacionarse, sus ventajas y complicaciones.
Absolutamente. Estoy convencido de que, en esencia, ese es el trabajo del actor, entender y empatizar con los mecanismos y formas de operar del personaje a partir de su historia y sus patrones de conducta.
Empatizo con Manolo en la forma que tiene de explorar la vida, su curiosidad, exploración, de que muchas veces las cosas se entienden más a través del cuerpo que de la mente.
Totalmente. Es un tema que seguirá siendo debatible a partir de la disidencia que propone. Hay tantas formas de ver la vida y de relacionarse con ella y con todos sus elementos y de igual forma, hay múltiples formas de amar. Y creo que ahí está lo mágico, en romper con lo que nos dijeron que “tiene que ser” y empezar a cuestionarnos más bien lo que “queremos o necesitamos ser”. Pone en tela de cuestión la pareja y el matrimonio, que, en su origen, no es algo natural, si no un acuerdo contractual y socioeconómico, una convención social más. Es ahí donde me parece que comienza la conversación.
Libre, aventurero, impulsivo.
Toda persona que pertenezca a una familia se puede identificar con “UNA FAMILIA COMPLICADA” por los matices que sugiere la complejidad de pertenecer a una. La familia es la mentira mejor contada de toda la historia. ¿Qué tanto pesa la sangre por encima de las acciones, por crueles que están sean? Esa es una cuestión a la cual el público invariablemente se enfrentará.
Mi familia es una como todas las demás, disfuncional. Un padre inexistente, una madre intermitente y un pilar absoluto que construyó mi camino y mi educación y me enseñó sobre el amor incondicional, mi abuela. Salí de casa y de mi ciudad a los 14 años. Mi rol en la familia siempre fue el disruptivo, el diferente, el que no sigue la corriente, la oveja negra.
Es un balance que el mismo guion sugiere y que termina de ser afinado por la directora, Mafer Suárez, que a su vez es creadora de la historia, lo cual me parece un acierto porque ella es quien, además de conocer perfectamente la historia, da las directrices precisas para que los actores ejecutemos con efectividad lo que tiene en mente y así cumplir el proceso artístico de creación. La ficción como la música, demanda armonía para ejecutarse.
Pienso inmediatamente en 2.
La primera es una escena donde Manolo, al ser ginecólogo tiene que reaccionar con absoluto dominio de un parto espontáneo. Hacer ver que la tensión del momento, la parte técnica de la terminología, y el cuerpo estén en correcta congruencia para que la resolución de la acción sea verosímil.
La segunda, las escenas de cama de la trieja. De por sí, las escenas convencionales de cama son complejas, al ser 3 lo vuelve aún más delicado. Sin embargo, la gran complicidad que se generó entre Nicolasa, Edu y yo, fue de gran ayuda para construir esos momentos desde el arrojo, el respeto y la confianza.
La verdad es la verdad en donde sea que la cuentes. Pero ha sido maravilloso descubrir otros códigos para contar historias, otro tono, otro género, otra energía. Ha sido un proceso increíble de descubrimiento.
Mi primera serie en plataformas, mi primer proyecto fuera del género melodramático, un personaje bastante diferente a los que he hecho con anterioridad, y por supuesto, la posibilidad de trabajar, compartir y aprender de Adriana Barraza.
Lo más fácil, hacer y dedicarme a lo que amo. Lo más difícil, tener la paciencia, la constancia y el ímpetu para navegar en las aguas de la intermitencia que toda carrera artística embarca.
¿Cómo describes el momento que vives actualmente en tu vida personal y cómo te preparas para lo que viene?
Transformación. En lo personal y en lo profesional. Siempre estoy buscando la forma de reinventarme, de buscar mejores o diferentes posibilidades, de salir de mi zona de confort. Así que actualmente estoy construyendo una mejor versión de mí en lo personal, y en lo laboral, buscando otras formas de contar historias en ficción, desde otro lugar, en otros medios o con diferentes códigos narrativos.
¿Francisco volverá a los realities o seguirá su camino como actor?
Mis prioridades están claras. Mi carrera actoral es lo más importante y lo que me mueve. Los realities, si bien los disfruto y los aprovecho a modo de experimento social y me permito ejecutar roles que en la vida real no habito, no es algo que me gustaría hacer de forma frecuente. Tal vez en algunos años. De momento, a seguir construyendo un camino consistente en el terreno histriónico.
¿Cuál es la filosofía de vida que les compartirías a nuestros lectores?
Tropiézate, equivócate más, falla mejor. Para ser bueno en algo, primero tienes que estar dispuesto a ser malo.



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