
La actuación ha sido parte de tu vida desde muy pequeña,
(HM)¿qué recuerdas de tus primeros proyectos?
(AR) Una anécdota muy chistosa es que mi primera novela fue cuando tenía como cinco años y me tocó interpretar a Belinda de chiquita en Camaleones. La historia era que el personaje estaba en un orfanato e intentaba escapar porque la maltrataban muchísimo. Me acuerdo perfecto porque fue un llamado nocturno larguísimo y yo estaba impactada viendo cómo hacían la lluvia ficticia. Literal eran unos tubos enormes de donde salía agua y yo tenía que correr, brincar, escaparme y aventarme a un colchón como si estuviera huyendo. Yo estaba chiquitísima y todo me parecía impresionante.
También me acuerdo mucho de que el otro actor ya era más grande, porque era Alfonso Herrera, y mi mamá y mi abuela me acompañaron todo el llamado. Traía una gorrita y unos jeans de mezclilla que se me pegaban horrible con la lluvia, entonces terminé cansadísima. Hasta hoy mi mamá y mi abuelita se ríen porque dicen que yo gritaba “¡Pedro!” de una forma muy chistosa porque era una niña agotada en un llamado eterno.
Fue muy pesado porque eran muchas horas, lluvia, correr y repetir escenas… pero al mismo tiempo me divertí muchísimo. Creo que desde ahí entendí que amaba este mundo.
(HM) ¿De qué manera te apoyó tu familia para cumplir con tu trabajo y tus actividades fuera del set?
(AR) Mi familia fue un apoyo enorme desde el principio. Mi mamá me metió al CEA desde muy chiquita, como a los cinco o seis años, y aunque en ese momento vivimos situaciones familiares complicadas, ella siempre estuvo al pie del cañón llevándome a clases, acompañándome y apoyándome en todo.
Cuando todavía era menor de edad también me acompañaba a muchísimos llamados, desveladas y castings. Entonces, más allá de impulsarme en la actuación, me dieron estabilidad emocional y muchísima contención, y creo que eso es algo que valoro muchísimo hoy en día.
(HM) ¿Cómo defines tu proceso de preparación para esta carrera?
(AR) Para mí, la preparación va mucho más allá de aprenderte un texto o llegar a un set. Creo que como actor tienes que estar muy bien emocionalmente para poder prestarle tu cuerpo, tu mente y tus emociones a un personaje sin perderte tú en el proceso.
Es importante entender que las situaciones ficticias del personaje no pueden consumirte a nivel personal. Entonces para mí el trabajo emocional es fundamental: ir a terapia, conocerme, cuidar mi salud mental.
También está la parte física. Voy al gimnasio, trato de dormir bien y mantenerme sana porque esta carrera demanda muchísimo físicamente. Hay jornadas muy pesadas, llamados larguísimos y necesitas energía real para sostenerlo.
Y algo muy importante es aprender a lidiar con el rechazo. Esta industria constantemente te pone a prueba y creo que desarrollar tolerancia, disciplina y seguridad en ti mismo es parte esencial de la preparación.

(HM) ¿Cuáles son las dificultades con las que te has topado en la industria y cómo las has enfrentado?
(AR) Una dificultad que tuve mucho tiempo fue el tema físico, específicamente mi estatura. Soy muy alta y cuando era más chica me pasaba mucho que en castings me decían que ya era más alta que la actriz que iba a interpretar a mi mamá o que simplemente no encajaba visualmente en la familia de la historia.
Me acuerdo perfecto de un casting donde Silvia Navarro interpretaba a la nana de varios niños y yo llegué hasta callback, pero al final me dijeron que era demasiado alta para el personaje. En ese momento obviamente sí te pega, pero hoy en día amo mi altura y siento que es algo que me distingue muchísimo.
También creo que es una industria complicada porque muchas veces los castings ya están muy dirigidos a personas que conocen o actores que ya tienen ubicados. Se acostumbra mucho ver las mismas caras y abrirte espacio puede ser difícil.
Por eso para mí haber recibido un personaje protagónico en Corazón de Oro fue algo muy especial. Yo ya había trabajado antes, claro, pero no era la cara más conocida del medio, entonces lo viví como una oportunidad enorme.
Y también algo complicado es encontrar gente que crea genuinamente en ti: managers, representantes, personas que te impulsen de verdad. Pero creo que todo eso también te forma y te obliga a confiar más en ti mismo.
(HM) ¿Cómo describes la telenovela Corazón de Oro en tu carrera? ¿Por qué consideras que es un parteaguas en tu trayectoria?
(AR) Corazón de Oro definitivamente marcó un antes y un después para mí porque me confirmó que esta carrera realmente es mi sueño. Me hizo conectar muchísimo con la actuación y con personajes emocionalmente complejos, que tienen un arco y una transformación profunda.
Miranda es un personaje que amo muchísimo porque me obligó a sacar una parte muy vulnerable de mí que Andrea, en la vida real, normalmente no muestra tanto. Me ayudó muchísimo a explorar emociones nuevas y a crecer como actriz.
También fue un proyecto que me dio muchísima visibilidad y sobre todo muchísimo aprendizaje. Me llevo amistades, una familia dentro de la producción y una experiencia que me hizo entender muchísimo mejor qué tipo de actriz quiero ser y en qué cosas todavía puedo seguir creciendo.
(HM) ¿Qué significa para ti prestarle tu cuerpo y tus emociones a personajes tan vulnerables como Miranda?
(AR) Para mí fue un reto enorme porque, como mencioné antes, yo en mi vida personal soy una persona a la que no le gusta mostrarse vulnerable. Me choca que me vean llorar o triste, entonces interpretar a Miranda fue como desnudarme emocionalmente frente a mí misma.
Miranda es un personaje que siente todo muy profundo. Vive las emociones de una manera muy intensa y constantemente busca ser salvada por su familia o por su pareja.
Emocionalmente sí fue agotador. Llorar tantas escenas al día, conectar constantemente con emociones tan intensas y vivir en ese estado mental durante meses termina desgastándote muchísimo. Pero también fue un crecimiento enorme.
(HM) ¿Con qué sueña Andrea Rossell?
(AR) Sueño con muchísimas cosas. Profesionalmente me encantaría seguir haciendo telenovelas porque amo profundamente el melodrama. También quiero hacer cine y series, explorar la conducción y la comedia.
Y en lo personal, sueño con una vida tranquila, viajar por el mundo, formar una familia y ver felices a las personas que amo. Creo que al final eso es el verdadero éxito para mí.



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