
Alain Said da vida a Santi, un personaje que llega para transformar la dinámica entre los jóvenes de dos familias que coinciden durante un campamento.
Relajado, abierto y profundamente sociable, Santi es uno de los hijos de Fabián y Daniela, interpretados por Roberto Duarte y Sara Maldonado. Durante el viaje, su familia coincide con la de Mía, Guillermo y Martín, dando inicio a una convivencia que poco a poco construye nuevos vínculos, complicidades y también algunos inesperados malentendidos.

Uno de los lazos más importantes para Santi surge con Mía, interpretada por Loreto Peralta. Entre conversaciones, momentos compartidos y una química inmediata, ambos desarrollan una amistad cercana y completamente natural.
Pero esa complicidad no pasa desapercibida.
Martín comienza a sentir celos de Santi al interpretar su cercanía con Mía como un posible interés romántico. Sin embargo, la realidad es muy distinta: Santi es gay y, llegado el momento, se encarga de aclarar el malentendido de una forma directa, ligera y con humor.
La revelación cambia por completo la percepción de Martín y abre paso a una dinámica distinta entre los personajes.
La relación entre Santi y Mía va mucho más allá del juego provocado por los celos. Su amistad se convierte en parte importante de la convivencia entre los jóvenes, mientras ambas familias comienzan a conocerse y estrechar sus propios lazos durante el campamento.
A esta dinámica se suma la hermana de Santi, quien comienza a coquetear con el hermano de Mía, creando nuevos cruces entre las dos familias.
Sin embargo, la ligereza del viaje cambia cuando Martín y Guillermo se pierden en el bosque. La convivencia da paso a la preocupación y a una búsqueda en la que Santi también se involucra junto al resto de las familias.
Con su interpretación, Alain Said aporta frescura, humor y naturalidad a la historia. Santi es un personaje cuya orientación sexual forma parte de su identidad, pero no determina toda su narrativa.
Y ahí está precisamente uno de sus puntos más interesantes: Santi no necesita ser explicado únicamente desde una etiqueta. Es un joven más dentro del grupo, con personalidad propia, amistades, vínculos familiares y una manera particular de conectar con quienes lo rodean.
Una representación que apuesta por la naturalidad y permite que el personaje simplemente sea: auténtico, divertido y libre de convertirse en algo más que una definición.



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